Arquitectura mudéjar

Basílica de Guadalupe

Históricamente, Andalucía es un crisol de tres religiones principales: el islam, el judaísmo y el cristianismo. A partir de la convivencia y mestizaje de estas religiones, se ha desarrollado a lo largo del tiempo una cultura específicamente andaluza. Esta cultura es particularmente evidente en la arquitectura.

En historia del arte, el término «mudéjar» se utiliza para describir un estilo de decoración que surgió después del cambio de milenio. Este estilo arquitectónico no puede asignarse a una época específica, sino que debe verse como un término colectivo de elementos de estilo versátil de origen morisco.

¿Qué significa «mudéjar»?

«Mudéjar» es un término acuñado por un historiador en 1859 y derivado del árabe «Mudayyan». Lo usó para referirse a «aquellos a quienes se les permitió quedarse».

Se refiere a los primeros moros que fueron subyugados por los conquistadores cristianos, pero no reprimidos, bautizados a la fuerza o expulsados ​​del país. Su religión, cultura y costumbres fueron toleradas y se les otorgó su propio estatus legal.

Había buenas razones para ello, porque eran personas educadas y capacitadas que sobresalían en su oficio. Tuvieron que entregar trabajo calificado a los reyes cristianos, además de ciertos impuestos especiales.

En primer lugar, construyeron iglesias y palacios para los gobernantes cristianos y así establecieron el estilo inconfundible de los musulmanes españoles, que construyeron fiel a sus propias costumbres.

En retrospectiva, fue bautizado estilo mudéjar. Por su origen, primero se denominó «Románico de ladrillo» y más tarde «Románico mudéjar». La fusión de la arquitectura morisca con los estilos arquitectónicos cristianos (románico, gótico y renacentista) se considera uno de los hechos más importantes de la historia de la arquitectura española.

Telas simples, formas complicadas

El uso de materiales de construcción simples, como ladrillos, madera, yeso, cerámica y estuco, es característico de este estilo de construcción. Se adoptaron las formas ornamentales de la arquitectura islámica, en las que encuentran su lugar azulejos de colores y mosaicos hechos a partir de fragmentos de azulejos.

Esto también incluye techos de madera monumentales, los arcos de herradura moriscos y las rejas de madera de las ventanas. Es típico un diseño de fachada tridimensional con patrones geométricos.

Un estilo arquitectónico para toda España

Además de Andalucía, las provincias de Aragón y Castilla y León en particular cuentan con muchos edificios mudéjares. La mejor materia prima para este estilo la aporta el suelo arcilloso, ya que se encuentra principalmente en el sur de Aragón.

Un ejemplo representativo es el palacio de estilo mudéjar de la Aljafería de Zaragoza. Los edificios españoles más importantes de la arquitectura mudéjar se encuentran en Teruel en el sur de Aragón: la Unesco declaró el conjunto de las torres de ladrillo de las iglesias de El Salvador, San Martín y San Pedro, así como el campanario y el techo de la catedral como un Patrimonio de la Humanidad.

Otro centro de este arte es Toledo en la provincia de Castilla-La Mancha. Sobre todo, las decoraciones de yeso y ladrillo adornan muchos edificios aquí. Desde Toledo, el estilo llegó al norte (incluyendo León, Ávila, Segovia).

Los centros de estilo mudéjar también se pueden encontrar en otras ciudades como Sahagún, Toro, Cuéllar, Arévalo y Madrigal de las Altas Torres. Con la conquista del Nuevo Mundo, el estilo incluso llegó a América Latina. Esto queda claro en las numerosas construcciones de madera de muchas iglesias coloniales.

Vista exterior de la Catedral de Zaragoza

La catedral de Zaragoza

Al día de hoy

La era mudéjar española está llegando lentamente a su fin a finales del siglo XVI. Pero algunos elementos decorativos todavía se utilizan 200 a 300 años después. En el siglo XIX, el estilo revivió sobre todo gracias a la influencia del romanticismo. Este neomudéjar determina principalmente el diseño de edificios públicos como estaciones de tren, plaza de toros y edificios administrativos.

En la década de 1970, el llamado postmudéjar reemplazó al neomudéjar. Encuentra su expresión sobre todo en la arquitectura de complejos vacacionales y hoteles. Los elementos de madera, las formas arabescas y los azulejos de cerámica, además de los típicos colores moriscos de verde, azul y amarillo, se pueden encontrar en todas partes hasta el día de hoy. Cuando la gente habla hoy del estilo decorativo español, básicamente se refiere al mudéjar.

Azulejos de colores.

Colorida herencia morisca