Care-O-bot – cuidadores de acero

Robot pone limonada en una tableta

El robot de cuidados Care-O-bot sirve bebidas, pone la mesa, trae medicinas y riega las flores. Enciende la televisión y la radio, sirve como ayuda para caminar y alerta a los servicios de emergencia en caso de emergencia. En resumen, es el pequeño genio universal con el que sueña todo servicio de atención geriátrica.

Mira, escanea, agarra

Los ingenieros del Instituto Fraunhofer de Ingeniería y Automatización de Fabricación (IPA) en Stuttgart han estado trabajando en el prototipo durante muchos años. Su primer diseño, el Care-O-bot 1, fue inicialmente solo una especie de carrito de servicio controlado por computadora.

La segunda versión, el Care-O-bot 2, por otro lado, es un robot real. Puede localizar objetos en su cabeza con dos cámaras, agarrarlos con su brazo robótico móvil y también presentarlos. La distancia, la forma y el tamaño deben recalcularse constantemente.

Para poder reconocer una botella, por ejemplo, el robot tiene que comparar su forma con las propiedades de una base de datos. Para que no lo aplaste o se le caiga de la mano, las fuerzas se miden mediante sensores cuando lo agarra.

Pero el Care-O-bot 2 puede hacer aún más, incluso evadir a una persona que aparece de repente, mientras escanea sus alrededores con un escáner láser. También puede recibir comandos a través de un panel inalámbrico extraíble con pantalla táctil. Esto permite al usuario monitorear las acciones del robot incluso cuando está en otra habitación.

Un robot verde y gris con brazo de agarre.

Care-O-bot 2: puede hacer mucho, pero es bastante lento

Sin embargo, el Instituto Fraunhofer desarrolla constantemente sus robots. La versión Care-O-bot 3 refina y amplía las capacidades de sus predecesores muchas veces. Este robot puede, por ejemplo, recoger y traer objetos, poner la mesa o abrir puertas y cajones.

Care-O-bot 4 va aún más lejos. El prototipo no solo es cada vez más rápido, sino que también debería poder moverse fuera de casa, por ejemplo, para acompañar a los pacientes, hacer pedidos en los restaurantes o guiarlos a través de los museos. Y se ha vuelto significativamente más hermoso que su predecesor. En 2015 ganó el codiciado «premio de diseño reddot».

¿Reemplazo para cuidadores humanos?

Los japoneses también están trabajando en un robot para personas mayores. Se llama RI-MAN. Se dice que el dispositivo de 158 centímetros de alto, desarrollado por científicos japoneses y recubierto con silicona blanda, puede transportar personas que pesen 70 kilos. El robot puede distinguir diferentes olores, determinar de qué dirección proviene un sonido y reconocer un rostro humano.

RI-MAN y Care-O-bot probablemente solo se usarán en el cuidado de personas mayores cuando la generación de Internet actual haya alcanzado la edad de jubilación. Los investigadores de Fraunhofer estiman que su Care-O-bot costará aproximadamente tanto como un automóvil de gama media. La gente también está pensando en modelos de leasing. Un servicio de atención móvil o el alojamiento en un hogar de ancianos es muchas veces más caro.

Pronto habrá un mercado para los robots de cuidados. El número de personas que necesitan atención aumentará significativamente para 2030. Las consecuencias son obvias: cada vez más personas mayores deben ser atendidas por cada vez menos jóvenes.

Sin embargo, una cosa que los robots de cuidados nunca podrán hacer: reemplazar a los humanos. Care-O-bot no conoce sentimientos, no se ríe, no da consuelo y no anima. Es y seguirá siendo una máquina que en el futuro ayudará a las personas mayores o discapacitadas a cuidarse de forma independiente durante más tiempo en sus propios hogares. Y si él puede hacer eso, ya ha logrado mucho.

Care-O-bot 3 conduce con una tableta

Care-O-bot 3 es mucho más rápido