Dulce deseo

Chocolate, boca

¿Por qué la gente anhela tanto el chocolate?

Muchas teorías científicas afirman que a las personas les gusta comer chocolate porque aumenta los niveles de serotonina en la sangre y, por lo tanto, los hace felices. El chocolate como automedicación contra el mal humor, por así decirlo. O tal vez el chocolate es simplemente adictivo y por eso el deseo es tan grande.

El profesor Gordon Parker del Black Dog Institute en Sydney contradice todo esto. Junto con colegas del instituto, descubrió en una evaluación exhaustiva de estudios científicos relacionados con el chocolate que estas afirmaciones son científicamente poco sostenibles.

Palabra clave serotonina: la sustancia mensajera en el cerebro puede garantizar que el estado de ánimo de una persona mejore. Entonces, ¿el cuerpo siempre pide chocolate cuando el suministro de serotonina es insuficiente? Parker no encontró evidencia para apoyar esta teoría.

Por el contrario: un estudio del efecto de los alimentos sobre los niveles de serotonina encontró que el nivel de serotonina en el cuerpo depende más de los alimentos que tienen un contenido de proteínas muy bajo, más bajo que el chocolate.

Otro estudio encontró que los cambios químicos después de consumir chocolate ocurren mucho más lentamente de lo que describieron las personas estudiadas. En otras palabras: es posible que no haya sentido los efectos reales tan rápidamente.

¿Le gustaría un tercer estudio sobre esto? Después de consumir carbohidratos, incluido el chocolate, los participantes notaron un mejor estado de ánimo, incluso si el nivel de serotonina no había cambiado en absoluto. Esto deja en claro que otros factores deben influir en el deseo por el chocolate.

Según Parker, este podría ser otro neurotransmisor en el cerebro: la dopamina. Este neurotransmisor es un precursor de la adrenalina. La deficiencia de dopamina es un factor crucial en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Comer chocolate puede activar la secreción de dopamina, lo que puede hacerte sentir mejor.

En general, Parker llega a la conclusión de que probablemente solo haya una conexión muy débil entre el deseo por el chocolate y los procesos químicos en el cuerpo.

Más bien, existe alguna evidencia de que la gente simplemente quiere las propiedades sensuales únicas del chocolate: su olor, su textura en la boca y su sabor. Y este deseo no se puede satisfacer con otros alimentos, solo con chocolate.

Niño con la boca untada con chocolate

El chocolate sabe muy bien para jóvenes y mayores