George Eastman – Fotografía para las masas

Kodak abrió su primera tienda de fotografía en Alemania en la esquina de Friedrichstrasse y Unter den Linden en 1896.  George Eastman funda su propia empresa mayorista y minorista de productos fotográficos en Alemania, Eastman Kodak GmbH.

George Eastman es un ejemplo típico de la carrera de un libro de cuentos estadounidense: desde el repartidor hasta el propietario de una empresa. Impulsado por su fascinación por la fotografía, logró simplificar la tecnología para que la fotografía se volviera asequible para todos.

La empresa Kodak que fundó fue la primera en producir películas en rollo en masa y también desarrolló películas totalmente rotas como estándar para sus clientes. Una revolución en la historia de la fotografía.

Un típico «hombre hecho a sí mismo»

George Eastman nació el 12 de julio de 1854 en Waterville, cerca de Nueva York, como el menor de tres hermanos. Su padre murió cuando él tenía ocho años y la familia tuvo dificultades financieras como resultado. George tuvo que dejar la escuela a los 14 años para poder ganar dinero.

Al principio se las arregló como repartidor de una compañía de seguros. Más tarde aprendió contabilidad y teneduría de libros en la escuela nocturna. En 1874 consiguió un trabajo en el «Rochester Savings Bank», donde trabajó hasta finales de 1881. Ese mismo año fundó su primera empresa: la «Eastman Dry Plate Company».

Un viaje que no resultó ser uno

En 1877 George Eastman había planeado un viaje a Santo Domingo en República Dominicana. Para documentar esto, compró su primer equipo fotográfico y un profesional lo instruyó sobre la complicada tecnología. No salió nada del viaje, pero la fotografía nunca lo soltó a partir de entonces.

En ese momento, la fotografía era todavía una empresa muy laboriosa. El equipo requerido era grande y difícil de manejar. Antes de poder utilizar las placas fotográficas, primero tenían que recubrirse con una emulsión sensible a la luz.

Sin embargo, dado que la sensibilidad disminuyó rápidamente, esto tuvo que hacerse poco antes de su uso y en completa oscuridad. Una vez que se tomó la imagen, se reveló antes de que la emulsión pudiera secarse.

Si un fotógrafo quería viajar, necesitaba un burro de carga para el equipo. La cámara por sí sola tenía aproximadamente el tamaño de un horno microondas moderno. Debido a que los tiempos de exposición aún eran muy largos, era absolutamente necesario un trípode para que las imágenes no temblaran.

Y la llamada carpa oscura también fue fundamental para revestir y desarrollar los paneles. También tenían los productos químicos con sus contenedores y un soporte para las placas fotográficas.

La cocina como laboratorio

La visión de Eastman era hacer que la fotografía fuera útil para todos. Entonces comenzó a experimentar: por razones de costos, instaló un laboratorio en la cocina de su madre, donde podría trabajar después de su trabajo en el banco.

Buscaba un recubrimiento sensible a la luz que se pudiera aplicar con anticipación para que el fotógrafo pudiera llevarse las planchas ya hechas, que solo tenía que insertar en la cámara para tomar fotografías. En el llamado proceso «húmedo», esto estaba prohibido, se requería un proceso «seco».

Después de numerosos intentos, logró desarrollar una emulsión adecuada. Nació el «plato seco». Finalmente, un fotógrafo podría salir sin nada más que la cámara.

La foto en blanco y negro muestra a George Eastman, de 27 años, de pie y posando con el pecho hinchado.

El joven empresario Eastman a la edad de 27 años

Eastman no fue el único que investigó placas secas, pero su variante fue la mejor, con la misma sensibilidad a la luz. En 1881 fundó con entusiasmo la «Eastman Dry Plate Company» y fabricó sus placas de secado en grandes cantidades mediante máquinas.

Nace la empresa Kodak

El año 1888 se convirtió en el más importante de la vida empresarial de George Eastman. Decidió iniciar una nueva empresa llamada Eastman Kodak Company.

Kodak no era un socio comercial nuevo, era una fantasía. Se dice que la «K» era la letra favorita de Eastman, por lo que probó numerosas creaciones de palabras con tantas «K» como le fue posible. Además, la palabra no debe confundirse con ningún otro término de los idiomas de Europa Occidental.

Junto con William H. Walker, un diseñador de cámaras, Eastman logró el gran golpe en 1889. Desarrollaron una película en rollo que se adapta a cualquier cámara de placa disponible comercialmente. Un poco más tarde, también construyeron una cámara adecuada que podía contener un rollo de película para 100 tomas.

Sin embargo, lo más destacado fue el sistema de distribución: si la película estaba llena, la cámara podía enviarse a Kodak por correo. La película se reveló y se despegó allí. A continuación, se cargó la cámara con una nueva película y se envió al cliente junto con las copias. Todo el asunto no duró más de diez días.

El concepto tuvo éxito. El lema de Eastman lo resume acertadamente: «Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto». En 1896, Kodak había fabricado 100.000 cámaras y procesado más de 640 kilómetros de papel fotográfico y película por mes.

La imagen muestra la portada de un libro de música para una canción llamada 'Presiona el botón, nosotros hacemos el resto'.

Lema popular: «Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto»

La película de 100 imágenes, sin embargo, tenía una desventaja: era aún más para los contemporáneos ricos. En 1900 Frank Brownell desarrolló la llamada Brownie Camera para Eastman, una versión simplificada del exitoso modelo, hecha de materiales económicos y con solo unas pocas imágenes en la película. Su precio minorista relativamente bajo de un dólar hizo que la fotografía fuera divertida para todos a partir de ahora.