Muertes de abejas

Las abejas muertas están esparcidas por el suelo.

Las colonias de abejas están muriendo en todo el mundo. Los números son motivo de preocupación. En gran medida, no está claro cómo ocurre la muerte en algunas áreas del mundo. La muerte masiva de abejas también pone en peligro el sustento de los apicultores.

La abeja en peligro

La muerte masiva de abejas pone en peligro la existencia de los apicultores. A principios de la primavera, los apicultores de todo el mundo se han visto obligados a realizar un triste ritual y hacer un balance de sus colonias de abejas durante años. Ahora deben estar preparados para perder casi un tercio de sus protegidos en un invierno.

Muchas de las abejas mueren por causas naturales. Otros no: su muerte se remonta, por ejemplo, al ácaro Varroa, que se introdujo en Alemania desde Asia en 1977.

El ácaro varroa se propaga

Según un estudio a largo plazo de la Universidad Goethe de Frankfurt, el número de abejas infestadas por el ácaro está aumentando. El ácaro Varroa se alimenta de la sangre de la víctima y, por lo tanto, transmite patógenos. Si una colonia de abejas no se trata, puede morir por la infestación de ácaros.

El ácaro Varroa se asienta sobre una larva de abeja melífera.

El ácaro Varroa prefiere atacar las larvas de abejas.

Por lo tanto, los investigadores están investigando cómo pueden deshacerse del parásito utilizando agentes relativamente respetuosos con el medio ambiente, como el ácido fórmico o el ácido láctico. No siempre con éxito: hasta ahora, no existe un medio suave con el que los apicultores puedan salvar sus colonias.

Los insecticidas desorientan a las abejas

Los pesticidas también pueden dañar a las abejas. Sobre todo, los agentes que los agricultores utilizan para tratar y limpiar las semillas, los neonicotinoides, parecen tener un efecto negativo en las abejas.

El agente no es inmediatamente fatal para las abejas, dice un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Sin embargo, los animales pierden su orientación y no encuentran el camino de regreso a la colmena.

Algunos investigadores sospechan que es la causa del colapso de las abejas, el llamado «trastorno de colapso de colonias». Las abejas abandonan la colmena sin volver jamás.

A menudo, solo quedan la reina y algunas obreras, pero se comportan de manera inusual. Los animales ya no comen, descuidan la cría y mueren un poco más tarde en algún lugar fuera de la colmena.

La defensa inmunológica de las abejas se está debilitando

El hecho de que las abejas melíferas sean aparentemente más susceptibles a enfermedades y parásitos hoy en día también indica un sistema inmunológico debilitado. Durante mucho tiempo, los investigadores han estado estudiando diversos factores como el aumento del cultivo de monocultivos en todo el mundo y el estrés de transporte de los pueblos.

Las abejas ahora son conducidas a menudo de un campo a otro para polinizar. Algunos investigadores sugieren que un nuevo virus podría ser la causa de la extinción masiva, ya que el patrón de propagación es el de una enfermedad infecciosa.

Pero no hay evidencia clara, y el sistema inmunológico de las abejas aún no se ha investigado. Para comprenderlo mejor, los científicos del «BEEgroup» de Würzburg están abriendo nuevos caminos en la investigación de las abejas.

Para una investigación continua sobre la abeja melífera Apis mellifera, los investigadores necesitan larvas de abejas frescas durante todo el año. Pero en invierno la reina de una colonia no suele poner huevos. Esta es la razón por la que las investigaciones sobre abejas solían estar en suspenso durante el invierno. Pero esos tiempos se acabaron.

Con la ayuda de un espacio de vuelo de abejas, los investigadores engañan a las abejas para convertirlas en un eterno cuento de hadas de verano. Temperaturas agradables de más de 20 grados centígrados y una humedad del 60 por ciento ofrecen a la abeja reina las condiciones ideales para poder reproducirse durante todo el año. Incluso el amanecer y el anochecer y el curso del sol durante el día se simulan en la sala de vuelo de las abejas.

Equipados con esta tecnología de vanguardia, los investigadores ahora pueden examinar el sistema inmunológico de las abejas durante todo el año. Para hacer esto, las abejas de prueba primero se infectan con varios patógenos.

Su objetivo es comprender mejor el sistema inmunológico de las abejas. Por ejemplo, puede seleccionar aquellas abejas con un sistema inmunológico fuerte. Es decir, aquellas abejas que son resistentes a los patógenos que son transmitidos por el ácaro Varroa. Estas abejas podrían formar la base para la reproducción de nuevas colonias.