Peligros en el espacio

Un misil despega del suelo

El despegue y el aterrizaje siguen siendo algunos de los momentos más peligrosos de las misiones espaciales. Un cohete Soyuz comienza con 29 millones de caballos de fuerza y ​​quema 300 toneladas de combustible altamente explosivo en unos pocos minutos. Al aterrizar, el reingreso a la atmósfera terrestre es fundamental.

Riesgo: radiación cósmica

Cuando los astronautas están en el espacio fuera del campo magnético protector de la tierra, están permanentemente expuestos a fuertes rayos cósmicos. Como resultado, tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer que en la tierra.

En nombre de la NASA, los investigadores están tratando de averiguar cómo y en qué medida la radiación cósmica afecta a las células del cuerpo humano. El requisito previo para el desarrollo de medidas de protección adecuadas para los astronautas. Las misiones exitosas a largo plazo a la Luna y Marte son inconcebibles sin ellos.

Cadena de ADN dañada por rayos cósmicos.

La radiación cósmica puede dañar la estructura genética.

Prueba de larga duración en la ISS

En 2015, la NASA inició un experimento único en la ISS. El estadounidense Scott Kelly y su colega ruso Mikhail Kornijenko pasarán un total de 342 días en ingravidez hasta marzo de 2016. Socio importante en el proyecto: Mark, el hermano gemelo de Scott Kelly. Mark también fue astronauta de la NASA, pero solo 50 días en el espacio.

A su regreso, Scott Kelly estaba diez veces más largo en el espacio que su hermano. Como gemelos idénticos, tienen genes comparables. ¿Habrá diferencias medibles en su composición genética? ¿Mostrará realmente más daño el ADN del astronauta a largo plazo?

Los resultados iniciales muestran que los genes de Scott Kelly han cambiado, pero no en un grado preocupante. La mayoría de los cambios retrocedieron después de su regreso a la tierra. Sin embargo, las investigaciones aún no están completamente terminadas y no se esperan resultados detallados antes de 2019.

Vista frontal de los gemelos Kelly en trajes de protección.

Los gemelos Kelly: se examinan sus genes en busca de daños por radiación

Riesgo: vida en ingravidez

Tampoco está claro cómo afecta la ingravidez al cuerpo durante las misiones a largo plazo. Es por eso que se han realizado exámenes médicos a los astronautas desde el comienzo de los viajes espaciales tripulados. Los datos vitales de los astronautas en la ISS se monitorean y evalúan permanentemente.

La pérdida ósea se contrarresta con un extenso programa deportivo. El llamado «mareo espacial», una forma de malestar que se acerca al mareo, suele desaparecer cuando el astronauta se ha acostumbrado al entorno de su nave espacial y su sentido del equilibrio vuelve a estar en equilibrio.

En vuelos anteriores de larga duración, se encontraron repetidamente daños en los ojos. Causa aún desconocida. También se midieron los cambios en el equilibrio hormonal. La medicina espacial también debe resolver este problema antes de que se pueda emprender un vuelo de un año a Marte.

El astronauta de la ESA Thomas Reiter

El astronauta de la ESA Thomas Reiter después de su misión a largo plazo en el espacio en 1995

Riesgo: basura espacial

En particular, en la órbita de la Tierra existen otros peligros. El 16 de julio de 2015, la tripulación de la estación espacial internacional ISS tuvo que pasar parte del día en la cápsula Soyuz atracada por razones de seguridad.

Un gran trozo de basura espacial vuela hacia la estación. Una maniobra evasiva hacia una órbita superior ya no es posible en términos de tiempo. Afortunadamente todo va bien. La pieza del antiguo satélite meteorológico soviético Meteor 2 no llega a la EEI.

No es un caso aislado. Millones de escombros de varios tamaños vuelan alrededor del mundo. Muchos están vigilados por controles terrestres, pero no todos. E incluso las partes pequeñas pueden, teóricamente, causar una catástrofe en el espacio. Pueden ser partes rotas de satélites descartados, pero también etapas de disparo de cohetes quemados o escombros de sistemas de armas satelitales de la década de 1970.

Los desechos espaciales podrían convertirse en uno de los mayores desafíos para los viajes espaciales, pero también para los operadores de satélites en el futuro.

Vista aérea de la ISS.

La ISS vuela a una altitud de 400 kilómetros, siempre es posible: una colisión con desechos espaciales

Autor: Dr. Michael Hänel