robot

Hace unas décadas, los robots eran mera ciencia ficción, pero la vida actual es difícil de imaginar sin ellos. Construyen coches, desactivan bombas y se sumergen en las profundidades de los océanos.

¿Qué es un robot de todos modos?

La palabra «robot» se deriva del checo «robota», que significa algo así como trabajo forzoso. El escritor checo Karel Ĉapek llamó a las máquinas personas en su obra Rossum’s 1920 Universal Robots (RUR). En el drama, estos se cultivan en tanques para trabajar en el lugar de las personas en la industria.

La palabra creación «robot» encontró su camino en muchos idiomas. En 1927, con la película «Metrópolis», una máquina humana apareció por primera vez en la gran pantalla. Los robots finalmente alcanzaron la fama en la década de 1940 a través de las historias de Issac Asimov.

Escena de la película Metrópolis

El primer robot en la pantalla grande

Los robots son máquinas que se mueven de forma independiente y pueden realizar diversas actividades. Esto es lo que distingue a los robots de las máquinas controladas a distancia que necesitan comandos de personas y, por lo tanto, no son independientes. Los autómatas tampoco son robots, ya que solo realizan un único trabajo. Las computadoras tampoco se consideran robots porque no pueden moverse.

Los intentos de reemplazar el trabajo humano con la mecánica se remontan a mucho tiempo atrás. Incluso en la época precristiana, los griegos inventaron autómatas simples que podían realizar actividades sin la influencia directa de los humanos. Así fue como se creó el primer reloj de agua en el 270 a. C.

Desde principios del siglo IX, se escribió en Bagdad el libro de ingeniosos dispositivos, «Kitab al-Hiyal», en el que se describen más de un centenar de autómatas.

Las máquinas también pueden ver, sentir y oír

La orientación es un problema particular cuando se desarrollan máquinas que se mueven de forma independiente. El primer robot que ve fue creado con la ayuda de fotocélulas que permiten la detección de diferencias de brillo. Las famosas tortugas robot Elsie y Elmer pudieron localizar la fuente de luz que marcó su estación de carga por primera vez en 1950.

Investigadores estadounidenses de la Universidad de California han desarrollado un robot que puede ver en tres dimensiones y es capaz de doblar toallas y luego apilarlas una encima de la otra. Con la ayuda de dos cámaras en la cabeza del robot, se crea una imagen tridimensional del entorno. Esta habilidad es importante para que en el futuro los robots puedan moverse en una habitación que les es desconocida sin golpear las paredes.

Los robots que pueden oír también existen desde hace varias décadas. En 1973, la Universidad de Waseda en Japón desarrolló el «Wabot-1». El robot podía oír, ver, sentir, caminar e incluso charlar con la ayuda de un sintetizador de voz, por lo que sus desarrolladores dieron fe de la inteligencia de un niño de 18 meses.

El sentido del tacto de los robots también ha mejorado significativamente en los últimos años. No hace mucho tiempo, las habilidades motoras finas, como sostener un bolígrafo con el pulgar y el índice, eran impensables. Los robots ahora pueden agarrar huevos crudos y botellas sin dañarlos.

La canciller Angela Merkel le da la mano a un robot en una feria comercial

Los robots tienen un agarre firme

Los científicos de robots de la Universidad Técnica de Munich han desarrollado una piel artificial con la que los robots pueden sentir el contacto y evitar obstáculos. Gerald E. Loeb y Jeremy A. Fishel de la Universidad del Sur de California han desarrollado una mano artística cuyos dedos están equipados con sensores tan sensibles que pueden reconocer diferentes materiales.

Trabajadores de la línea de montaje mecánica

Los robots se utilizaron por primera vez en la industria en la década de 1960, 20 años después del establecimiento literario de Asimov. George Dovel y Joe Engelberger y su empresa Unimation desarrollaron el Unimate, el primer robot industrial disponible comercialmente.

Fue utilizado, entre otras cosas, en las líneas de montaje del fabricante de automóviles General Motors para trabajos repetitivos y peligrosos. Por ejemplo, el Unimate apiló piezas metálicas muy calientes.

Solo 20 años después, el uso de robots en la fabricación de automóviles se convirtió en una rutina. Otras ramas de la industria también utilizan robots para ayudar. En las empresas químicas, por ejemplo, existen líneas de automatización que se hacen cargo por completo de procesos de trabajo complejos.

Línea de producción en una fábrica de automóviles

Los robots son insustituibles en la industria automotriz actual

Los robots están en todas partes donde no podemos estar

Mientras tanto, los robots están asumiendo tareas en muchas áreas que los humanos pueden realizar con menos precisión, más lentamente o nada en absoluto. Esto último es especialmente cierto para las misiones en el espacio.

En 1997, después de un vuelo de siete meses, la sonda espacial Pathfinder no tripulada lanzó un vehículo robótico (Sojourner) en Marte que estaba equipado para las condiciones climáticas extremas del Planeta Rojo.

Pero los robots también son esenciales para otras tareas en el espacio. Los brazos robóticos ayudan con el trabajo en la estación espacial internacional ISS y reparan satélites defectuosos.

Explorar los océanos también sería impensable sin robots. Exploran las profundidades del mar, ayudan a identificar los peligros ambientales, como el petróleo derramado, o realizan una búsqueda del tesoro. En 1986, el robot Jason Junior exploró los restos del Titanic junto con el sumergible tripulado de aguas profundas Alvin a una profundidad de 3965 metros.

Muchos de los robots submarinos tienen la forma de un pequeño submarino. Estos vehículos submarinos autónomos (AUV) se controlan o programan de forma remota antes de su uso para que puedan realizar su trabajo de forma independiente.

Los robots también pueden hacer su trabajo en áreas de crisis. Se utilizan en incendios, búsqueda de minas o desactivación de bombas. Para ello, deben poder moverse en terrenos muy accidentados.

Para la desactivación de bombas, los robots a menudo están equipados con un chasis bajo y un brazo de control remoto que se mueve libremente. En la parte superior hay un dispositivo rompedor que dispara un chorro de agua de alta energía a la cámara de explosivos, dejándola ineficaz. Los robots pueden sobrevivir a pequeñas detonaciones involuntarias.

Un robot encadenado con una gran pinza.

Defusor de bombas para emergencias

Además de todas estas posibilidades, ahora existen muchas otras áreas de aplicación para los robots. Ya sea en el hogar como aspiradora, en el quirófano, en el laboratorio o en la habitación de los niños: los robots forman parte de la vida cotidiana.