Tiroides Centro Gomel

Examen de la glándula tiroides mediante ecografía.

Para el especialista en medicina radiológica, el profesor Edmund Lengfelder, la ciudad bielorrusa de Gomel fue un segundo hogar durante muchos años. De 1993 a 2006 trató a pacientes allí en un centro de tiroides que sufrieron las consecuencias del accidente del reactor de Chernobyl.

Viviendo bajo las más altas dosis de radiación

La región alrededor de la ciudad bielorrusa de Gomel está a unos 100 kilómetros de Chernobyl. Toda la zona se ha visto gravemente afectada por el desastre del reactor nuclear de 1986.

Cuando Edmund Lengfelder y sus colegas condujeron a la región por primera vez después del colapso de la Unión Soviética, no podían creer lo que veían. Los instrumentos de medición mostraron niveles radiactivos alrededor de Gomel que eran casi tan altos como la contaminación directamente alrededor del reactor reventado.

Allí se estableció una zona restringida desde 1986, pero no en los alrededores de Gomel. La gente de allí había vivido bajo las dosis más altas de radiación durante más de cinco años. Solo después de que los científicos alemanes hubieran llevado a cabo sus mediciones, el gobierno bielorruso sacó a la gente de la zona de peligro y acordonó la región.

Para Edmund Lengfelder, este fue el comienzo de su misión en Bielorrusia. Con la ayuda de donaciones, construyó un centro de tiroides en el policlínico de Gomel, compró equipos médicos modernos y capacitó a médicos bielorrusos en Alemania.

Especialista en medicina radiológica Edmund Lengfelder

Especialista en medicina radiológica Edmund Lengfelder

La glándula tiroides: un órgano sensible

El yodo radiactivo se deposita en el cuerpo humano en la tiroides. La disfunción, la inflamación de la glándula tiroides y el cáncer de tiroides son las consecuencias. La detección y el tratamiento tempranos son fundamentales para la supervivencia. En niños y adolescentes en particular, el desarrollo normal del cuerpo depende de la producción hormonal de la tiroides.

Los trastornos funcionales como el hipotiroidismo no solo debilitan el sistema inmunológico. Por ejemplo, una gripe normal puede tardar mucho más de dos semanas. La disfunción también aumenta la probabilidad de cáncer de tiroides. Edmund Lengfelder reconoció que incluso décadas después del desastre de Chernobyl, se desarrollarían nuevos tumores cancerosos en la población de Bielorrusia.

El cáncer de tiroides ha aumentado desde Chernobyl

El médico de radiación debería tener razón. Este es el resultado de un estudio encargado por Greenpeace con motivo del 30 aniversario de la catástrofe de Chernobyl. Entre otras cosas, contiene los resultados de un estudio de niños en Ucrania. Aquellos que tenían entre 10 y 14 años en el momento del accidente tenían 9,7 veces más probabilidades de tener cáncer de tiroides 20 años después. La incidencia fue 3,4 veces mayor en adolescentes de entre 15 y 19 años.